LA
VENTAJA DEL CASINO
Está determinada por la tasa
de juego o “cagnotte”, la cual es función de las
probabilidades de cada combinación y los premios que paga cada
combinación. Es decir, la tasa de juego equivale a la diferencia
entre todos los casos posibles y la cantidad que se percibe en caso
de ganar.
Por ejemplo, en la ruleta francesa tenemos que al apostar por un número
pleno, la cantidad total de casos posibles es 37, en tanto que el
premio es de sólo 36 fichas (considerando las 35 fichas de
premio más la apostada), con lo que la tasa de juego será
de 37 casos – 36 fichas de premio = 1.
La tasa de juego puede ser llevada a un porcentaje mediante la siguiente
fórmula:
(T * 100)/N
donde:
T : Tasa de juego
N : Número de casos posibles
Por
ejemplo, en el caso del número pleno para la ruleta francesa,
la tasa de juego porcentual sería igual a (1 * 100)/37 = 2,70%.
En el caso de la ruleta americana sería igual a (2 * 100)/38
= 5,26%, es decir existe una diferencia porcentual de 5,26% - 2,70%
= 2,56% entre las tasas de juego de una y otra ruleta, ya que la ruleta
americana posee además del cero, el doble cero (00).
Esta
diferencia es significativa, por lo que el casino posee una mayor
ventaja frente a un jugador en la ruleta americana que en la ruleta
francesa.
Para determinar la tasa de las otras combinaciones se debe realizar
la misma operación. Aunque debieran ser idénticas, una
excepción la constituyen las combinaciones rojo y negro, par
e impar y manque y passe que en caso de salir el cero, sólo
se pierde la mitad de lo apostado.
Es
decir, si por ejemplo el jugador apostó US$ 10 al rojo y sale
el cero, solamente pierde la mitad, es decir, US$ 5. Con esto, la
tasa de juego disminuye desde 2,70% a 1,35%. La pérdida de
la mitad de lo apostado, no obstante, es sólo un beneficio
que entregan algunos casinos. Esta regla es conocida en los casinos
como “surrender”.
Pero ¿Qué significa una tasa de juego?¿En qué
se traduce en la práctica?.
La tasa de juego es una ventaja matemática
porcentual que significa que tras un gran número de sorteos,
la ventaja matemática teórica se debe transformar en
una ganancia efectiva.
Esto
es una ley matemática que indica que tras un gran número
de sorteos se produce un equilibrio, por lo que tal ventaja matemática
si se cumple.
Por
ejemplo, si un jugador apostara a un número pleno, la teoría
indica que ese número pleno debería salir 1 vez cada
37 sorteos, es decir, el jugador en teoría debe ganar cada
37 sorteos, pero ganará solamente 36 fichas, por lo que el
casino se está quedando silenciosamente con un 2,70%. Aunque
en la práctica no sucede que en tan pocos sorteos se cumpla
la teoría probabilística, sí ocurre luego de
un gran número de sorteos.
Luego, se puede pensar que por lo tanto el casino siempre tendrá
la certeza matemática de ganar. Ello efectivamente ocurre pero
luego de un gran número de sorteos y frente a una gran masa
anónima de jugadores, la mayoría de los cuales no manejan
esquemas ni sistemas de juego matemáticos para combatir a la
banca y obtener ganancias.
Es
decir, un jugador sí puede obtener ganancias en cortos períodos
de tiempo. Para ello debe conocer muy bien cada combinación
y tener al menos una noción de la probabilidad asociada a cada
una de ellas.
En resumen, la tasa de juego se puede graficar en que si por
ejemplo al realizar la suma de las apuestas de todos los jugadores
y que tal suma sea equivalente a US$ 1.000.000, el casino tiene asegurados
AL MENOS US$ 27.000 (el 2,70% de US$ 1.000.000), pudiendo aumentar
fácilmente esta cifra al haber jugadores apasionados o emotivos
que realicen apuestas elevadas sin un previo análisis probabilístico
de sus apuestas.