SISTEMA
CORTO PLAZO
Más que un sistema, es un esquema general a partir del cual
se desarrollan varios sistemas o subsistemas con muy buenos resultados
en pocas jugadas.
Este sistema está basado en la repetición
numérica.
Preguntémonos qué probabilidad hay que en 37 jugadas,
salgan los 37 números. En un casino real, tal vez la probabilidad
sea 1 en cien mil. Para el casino virtual, esta posibilidad es 1 en
un millón (por no decir imposible).
La teoría probabilística dice que en una ruleta francesa
un número pleno debe salir 1 vez cada 37 jugadas, por lo que
en 37 jugadas deberían salir todos los números ¿Usted
cree que ocurre aquello?. Ensáyelo y verá que tal vez
nunca ocurra.
Sigamos con las probabilidades. ¿Qué probabilidad hay
que en 6 jugadas consecutivas salgan los 6 sextetos? ¿Qué
probabilidad hay que en 12 jugadas consecutivas salgan las 12 ternas?
y ¿Qué probabilidad hay que en 3 jugadas consecutivas
salgan las 3 columnas o docenas? Esto nos hace tener un patrón
de juego.
Pero este patrón no funciona si apostamos 1 unidad siempre,
ya que a medida que avanzan las jugadas se deben considerar las fichas
perdidas en las jugadas anteriores. Por este motivo, las apuestas
tienen que ser cuidadosamente planeadas.
A partir de este concepto se pueden definir 2 sistemas de ataque:
a) 1 sistema defensivo con un límite máximo de fichas
a apostar mínimo y que asuma pérdidas b) 1 sistema más
arriesgado que persiga el no cumplimiento de la distribución
ideal de la combinación en particular.
Por ejemplo: considere la siguiente secuencia de 38 números
obtenida a partir de una Ruleta Americana en un casino real:
34, 15, 30, 24, 13, 28, 36, 29, 28, 13, 20, 19, 12, 17, 19, 19, 00,
1, 36, 33, 36, 9, 7, 35, 35, 7, 5, 16, 3, 10, 9, 7, 7, 26, 30, 27,
24, 19
Nótese
que en 38 jugadas aparecen solamente 24 números distintos (00,
1, 3, 5, 7, 9, 10, 12, 13, 15, 16, 17, 19, 20, 24, 26, 27, 28, 29,
30, 33, 34, 35 y 36), de los cuales 15 números aparecen 1 vez
(00, 1, 3, 5, 10, 12, 15, 16, 17, 20, 26, 27, 29, 33 y 34), 6 números
2 veces (9, 13, 24, 28, 30 y 35), 1 número 3 veces (36) y 2
números 4 veces (7, 19).
Si hubiésemos apostado a la no distribución ideal de
docenas (es decir a que no salgan las 3 docenas en 3 jugadas) habríamos
obtenido el siguiente resultado:
1° jugada : No se apuesta, se espera.
Sale el 34.
2° jugada : Se apuesta 1 ficha a
docena 3. Sale el 15 (docena 2). Se pierde 1 ficha.
3° jugada : Se apuestan 3 fichas
a las 2 últimas docenas salidas, es decir, 3 fichas a la docena
3 y 3 fichas a la docena 2. Sale el 30 (docena 3). Se ganan 3 fichas
menos la perdida en la apuesta anterior, el balance es de 2 fichas
a su haber. Se cierra el primer ciclo.
Ahora tomamos el último número del ciclo como guía
para apostar e iniciar un nuevo ciclo, es decir el 30, por lo que
apostamos por la docena 3 una ficha. Si se gana en la primera apuesta
se ganan 2 fichas y se cierra el ciclo, si se pierde en la siguiente
jugada se apuestan 3 fichas a cada una de las 2 últimas docenas
salidas. De ganar se cierra el ciclo y el balance final es de 2 fichas.
Si se pierde, también se cierra el ciclo con una pérdida
total de 7 fichas.
De acuerdo a la secuencia numérica expuesta se habrían
obtenido los siguientes resultados:

El
balance final habría sido de 38 fichas a su haber en 38 jugadas.
Nótese que en esta secuencia tan particular jamás aparecen
las 3 docenas en 3 jugadas consecutivas.
Cuando aparece el cero o doble cero, se debe terminar de inmediato
el ciclo y tomar de referencia la docena anterior al cero o doble
cero.
Si hubiésemos aplicado el mismo sistema a las columnas,
se habrían obtenido los siguientes resultados:

Se
habría obtenido un saldo final de 5 fichas en contra. Apenas
5 fichas en 38 jugadas. Como se ve es un sistema bastante seguro y
poco arriesgado que ante secuencias adversas las pérdidas son
mínimas. Además si se hubiera aplicado en conjunto con
las docenas, el balance final habría sido de 33 fichas a su
haber (las 38 fichas ganadas en las docenas menos las 5 fichas perdidas
en las columnas).
Es un sistema fácil de aplicar y entender que con poca práctica
hará prescindir de materiales de anotación, ya que sólo
debemos manejar 2 variables de las 2 jugadas inmediatamente anteriores
y apostar 1 ficha o 6 fichas (3 fichas a cada columna o docena).
Una variante es la de comenzar apostando
de inmediato a las dos últimas columnas o docenas repetidas,
apostando 1 ficha a cada docena y/o columna en la primera apuesta
y 3 fichas a cada docena o columna en caso de perder la primera apuesta.
Hasta ahí llega la progresión, no se debe aumentar más
ya que puede generar pérdidas significativas. El jugador debe
asumir que tendrá pérdidas en algunas jugadas pero que
no serán significativas y que el balance general será
positivo.
En caso de que una columna o docena se repita en la siguiente jugada
no se debe apostar. Sólo apostar a las docenas y/o columnas
salidas en las 2 últimas jugadas siempre y cuando sean distintas.
Utilizando los mismos números mostrados en el ejemplo anterior
se habría obtenido el siguiente balance:

Este cuadro a diferencia de los anteriores analiza la apuesta a docenas
y columnas a la vez. El sistema muestra una característica
común en su versión normal y esta variante: arriesga
poco. El valor más bajo que alcanza es de -7 fichas, en tanto
que el valor más alto se consigue en la última jugada
alcanzando 13 fichas a favor.
Cuando sale el cero o doble cero se considera como una jugada perdida
y no se debe apostar en las 2 siguientes jugadas o hasta que aparezcan
2 docenas o columnas consecutivas diferentes.
Como se ve, no es un sistema que entregue grandes ganancias, sino
más bien conservador. No obstante es muy seguro, probabilístico
y de bajo riesgo. Ideal para jugadores novatos o que no cuentan con
mucho capital.
En el caso de los sextetos, se debe apostar
1 ficha al último sexteto salido. Si aparece el mismo sexteto
se ganan 5 fichas, de lo contrario se pierde 1 ficha.
En la siguiente jugada se apuesta 1 ficha a cada uno de los 2 últimos
sextetos salidos.
Si se gana se obtiene una ganancia de 4 fichas que si se le resta
la ficha perdida en la jugada anterior, entrega un balance favorable
de 3 fichas. Si se pierde en cambio, se acumulan 3 fichas y se pasa
a la jugada siguiente, en la cual se debe apostar 2 fichas a cada
uno de los 3 últimos sextetos salidos, es decir, un total de
6 fichas.
Si se gana se obtienen 6 fichas de ganancias a las que restadas las
3 fichas perdidas en las 2 jugadas anteriores entrega un balance favorable
de 3 fichas. Si se pierde en cambio, se acumulan 9 fichas perdidas
y se pasa a la jugada siguiente, en la cual se debe apostar 8 fichas
a cada uno de los 4 últimos sextetos salidos, es decir, un
total de 32 fichas.
Si se gana se obtienen 16 fichas de ganancias a las que restadas las
9 fichas perdidas en las 3 jugadas anteriores entrega un balance favorable
de 7 fichas. Si se pierde en cambio, se acumulan 41 fichas perdidas
y se pasa a la jugada siguiente, en la cual se debe apostar 45 fichas
a cada uno de los 5 últimos sextetos salidos, es decir, un
total de 225 fichas.
Si se gana se obtienen 45 fichas de ganancias a las que restadas las
41 fichas perdidas en las 4 jugadas anteriores entrega un balance
favorable de 4 fichas. Si se pierde en cambio, se pierden en total
266 fichas y ocurrió el muy improbable hecho de que en las
últimas 6 jugadas apareció un número correspondiente
a cada uno de los sextetos.
Como se ve, al aplicar el sistema “corto plazo” a los
sextetos se puede llegar a arriesgar un gran número de fichas
y ante una racha adversa las pérdidas podrían ser nefastas.
Aunque lo más probable es que cuando se produzca tal racha
las ganancias obtenidas a esas alturas serán mayores a 266
fichas.
En el caso de que no le haya quedado claro cuantas fichas se debe
apostar luego de cada apuesta perdida, presentamos el siguiente triángulo
que le puede servir de ayuda memorias:

Si
se hubiera aplicado este sistema a la secuencia numérica expuesta
y aplicada para las docenas y columnas, se habrían obtenido
los siguientes resultados:

Se
entiende por sexteto 1 al que comprende los números del 1 al
6, sexteto 2 al que comprende los números del 7 al 12, sexteto
3 al que comprende los números del 13 al 18 y así sucesivamente
hasta el sexteto 6 que comprende los números del 31 al 36.
El cero y doble cero, no forman parte de ningún sexteto.
El saldo final es favorable y equivale a 70 fichas. Nunca ocurrió
que salieran los 6 sextetos en forma consecutiva. Además para
perder no basta con que salgan los 6 sextetos en forma consecutiva,
sino que también se ajusten exactamente desde el momento en
que empezamos a hacer la apuesta.
En caso de aparecer el cero o doble cero, es mejor terminar la secuencia
y comenzar un nuevo ciclo.
Nuestro balance general considerando las apuestas a docenas y columnas
es de 38 – 6 +70 = 102 fichas.
En el caso de las ternas, el triángulo
a utilizar es el siguiente:

La
punta del triángulo indica que debemos apostar 1 ficha a la
terna anterior. De ganar se obtienen 11 fichas a su haber, de perder
se pasa a la segunda fila donde cada 1 indica que se debe apostar
1 ficha a las 2 últimas ternas salidas en los dos últimos
sorteos. Y así sucesivamente. De ganar en cualquier fila se
vuelve a empezar por la punta del triángulo, apostando siempre
a la terna anterior, o en otras palabras, a que en 12 jugadas al menos
una de las ternas se repetirá.
Finalmente se llega a la novena fila o nivel que indica que se debe
apostar 108 fichas a las 9 últimas ternas. Recuerde que para
llegar a este nivel, significa que en las últimas 9 jugadas
han salido ternas distintas por lo que ello es muy improbable que
ocurra. No se pudo continuar con un décimo nivel ya que se
estaría sobrepasando el límite de apuesta para un casino
normal.
Es sin duda arriesgado llegar a apostar tantas fichas como el nivel
9, pero aquí la probabilidad de que ocurra es menor que en
el caso de los sextetos. Aplicando el sistema a la secuencia numérica
expuesta, se habrían obtenido los siguientes resultados:

Se entiende por terna 1 la que comprende los números del 1
al 3, terna 2 la que comprende los números del 4 al 6, terna
3 la que comprende los números del 7 al 9 y así sucesivamente
hasta la terna 12 que comprende los números del 34 al 36. El
cero y doble cero, no forman parte de ninguna terna.
El saldo final es favorable y equivale a 90 fichas. Nunca ocurrió
que salieran las 12 ternas en forma consecutiva. Además para
perder no basta con que salgan las 12 ternas en forma consecutiva,
sino que también se ajusten exactamente desde el momento en
que empezamos a hacer la apuesta.
En caso de aparecer el cero o doble cero, es mejor terminar la secuencia
y comenzar un nuevo ciclo.
Nuestro balance general considerando las apuestas a docenas, columnas,
sextetos y ternas es de 38 – 6 + 70 + 90 = 192 fichas, en sólo
38 jugadas.