La
afición por el juego, es un motor de la creatividad lúdica.
Y una noche en el Casino, ver un buen espectáculo, cenar con
las personas queridas y redondear jugando a los juegos de azar ganando,
puede hacer de una jornada una fecha placentera para el recuerdo. Sin
embargo, lo cierto es que si en lugar de ganar se pierde en los juegos
de azar, el recuerdo se vuelve desagradable y si se pierde más
de lo razonable en el mejor de los casos la experiencia desagradable
se transforma en un escarmiento.
Nosotros hemos seguido a varios jugadores que normalmente
ganan, es decir, son ganadores en los juegos de azar y hemos procurado
resumir, cuando lo tenían, su sistema de jugar. El lector juzgará
por sí mismo la validez de estos sistemas.
La pregunta es: ¿Los que juegan
y ganan es así porque tienen suerte?
La suerte es muy importante, desde luego, lo que sucede es que difícilmente
es transferible, o su transferencia no es previsible.
Sin embargo, el sistema o método de juego es perfectamente transferible
y en realidad es lo que da la nota diferente entre el Ganador y el Perdedor.
No pretendemos tener la varita mágica para ganar siempre. El
Azar tiene sus propias leyes. Y juegos tan arraigados en los Casinos
como el Black-Jack, los Dados, la Ruleta tienen sus propios defensores
y detractores al igual que las máquinas tragaperras y los juegos
que representan. Pasa lo mismo que en las Loterías, Bono Loto,
Primitiva, Quinielas, Carreras de Caballos, etc.
Jugar dentro de una peña con un buen programa informático,
sabiendo escoger los criterios más eficaces, proporciona incrementos
sensibles en las probabilidades de obtener premio para la misma cantidad
apostada. Jugar con un método o sistema, proporciona mejores
resultados que jugar sin sistema en los juegos de azar practicables
en los Casinos, en nuestro caso la Ruleta.
Normalmente se juega la Ruleta en casinos con un tirador profesional
(el Croupier) quien gira la ruleta, lanza la bola, recoge las apuestas
que perdieron y paga las que ganaron.
Los casinos dan este servicio y Ganan dinero, porque ellos solo permiten
al jugador hacer jugadas que tienen una Esperanza Matemática
negativa, o en promedio el jugador recibe menos en ganancia que lo que
pierde. El casino gana con la diferencia.
Este no es un juego donde pueda actuarse con precipitación o
apasionamiento sino que requiere cálculo y mesura como lo exige
un método y un sistema de acción. Cuando se dice que la
banca es la que siempre gana (considerando su capital y las ventajas
de que disfruta) se efectúa una apreciación a la ligera
pues los sistémicos logran ganar regularmente.
¿Qué prueba esto? Pues que evidentemente existe un sistema
para ganar y ese sistema no puede ser otro que el derivado de las leyes
de las probabilidades, la matemática y la estadística.
Muchos aseguran que es difícil acertar a la ruleta pero en cambio
no tienen inconveniente en reconocer que juegan siempre a la Lotería,
Quiniela o Loto, sus sorteos son semanales (sus tiempos nos permiten
reflexionar).
Es sabido que en la ruleta se tienen 36 probabilidades en contra que
si queremos las reduciremos a 6, 4, 3, 2 o 1, en los anteriores juegos
esas contras se cuentan por millares. Es mas fácil que "te
parta un rayo" que acertar el Loto, que te parta un rayo la probabilidad
es de 1 en 600.000, en el loto, la probabilidad de acertar es de 1 en
7.059.000.